18 de abril de 2010

4.- NYC: Chinatown, Soho, Little Italy y Village

Qué mejor que ir a Chinatown a primera hora y ver como se vende el pescado, aunque no es un barrio recomendado por sus fuertes olores (abstenerse aquellos con un sentido del olfato sensible). Creo que es un barrio que con una vez que lo veas, hay suficiente... Podéis pasearos por Canal Street y regatear buscando relojes o bolsos de imitación, podéis ir a Mott Street y Grand Street, donde también hay pescaderías y verdulerías. En Baxter con Canal se encuentra la comunidad vietnamita y podéis encontrar unos cuantos restaurantes del país.

Si realmente os apasiona la cultura china, podéis encontrar muy interesante pasearos por East Broadway hasta Lower East Side.


En esta web dedicada a Chinatown, se encuentra un mapa muy útil para visitar las partes más importantes del barrio:http://www.explorechinatown.com/PDF/ChinatownNYC_fullmap.pdf

El barrio de Chinatown se ha ido comiendo poco a poco al barrio italiano por excelencia: Little Italy, que ahora mismo hace gran honor a su nombre, ya que se remite a apenas una calle: Mulberry Street. Ahora limita por Nolita en el norte y Chinatown por el sur y el distrito en particular se limita a la calle Mulberry entre Canal y Broome. Vale la pena pasearse por esta calle llena de restaurantes y heladerías italianas. Por cierto, probad los canolis de crema que tienen... simplemente deliciosos!

Si da la casualidad de que estáis en NYC en septiembre, podéis acercaros a las fiestas de San Gennaro.

Seguid subiendo Mulberry Street hasta llegar a Nolita (North of Little Italy), un barrio lleno de restaurantes y boutiques. Vale la pena ir paseando y perderse por las calles que te llevan hasta el Soho.

Soho es un acrónimo de la palabra SOuth of HOuston. Se refiere a la calle Houston, que se pronuncia "hawston", como "hiwston"! ; )

Es un barrio que se presta a hacer fotos de sus fachadas con sus míticas escaleras de incendio metálicas y su suelo empedrado. Las plantas bajas de los edificios se diseñaron como si fueran galerías de arte, con escaparates grandes que permiten entrar la luz y que se vea bien desde la calle. Muchas de estas plantas bajas son ahora tiendas de moda, la mayoría de lujo. Por aquí vive mucho artista ya que los apartamentos tipo loft abundan y durante las pasadas décadas estuvo muy de moda vivir en esta área. Sigue siendo una área trendy, pero ha cambiado respecto aquel barrio donde abundaban las galerías de arte. Pasearos por Broome, Greene, Prince, Broadway (entre Grand y Houston)... Entrad en las tiendas, mirad escaparates, id a ver el mural en Greene con Broome.

Yo iba de compras entre semana porque el finde está muy lleno de gente que va a comprar. Todo depende de lo que quieras ver...

Eso sí, mis imprescindibles del Soho son:

Dean & Deluca: mini super deluxe en la esquina de Broadway con Prince. Me encantaba entrar y darme una vuelta mirando las delicatessen que vendían.

Angelika Film Center: uno de mis cines favoritos. Sólo hay cine alternativo, pero solament el hall ya me parecía encantador y te puedes tomar un café allí. Está en West Houston con Broadway o Mercer street.

Por aquí podéis encontrar muchas tiendas de ropa. Yo solía ir a: Levi's, American Eagle Outfitters, Armani Exchange, Old Navy, H&M, Urban Outfitters (cara, pero una de mis favoritas!). Tened en cuenta que las tiendas abren a partir de las 11 am!

Tras saquear las tiendas y quemar tarjetas, podéis comer por aquí y encaminaros hacia el Village, mi barrio favorito por excelencia y que hay que disfrutar de mediodía a altas horas de la noche.

El Village es un barrio para patearse de arriba a abajo, de izquierda a derecha... hay que pararse en los bares, en las tiendas, mirar, respirar, pasear, parar, observar, volverse a parar, sonreir, escuchar, comprar, cenar, bailar, sentir...
Es un barrio que tiene dos partes muy distintas: West Village y East Village.
La parte del West es algo más pija, donde te puedes encontrar paseando un día a Sarah Jessica Parker y donde se ruedan muchas pelis.
Por esta zona está bien pasear por la tarde, sentarte en algun banquito de madera observando las viejas townhouses, entrar a comprar algun pastelillo en Magnolia Bakery (en Bleecker Street con West 11th street), caminar por las calles más pintorescas, como Perry Street, Charles Street, Barrow Street, Sheridan Square.
La parte central del Greenwich Village es Washington Park, con su monumental arco, donde acaba la 5ª Avenida. Me encanta esta plaza, donde puedes encontrar un ambiente universitario muy marcado, ya que la Universidad de NYC se encuentra allí, junto con el campus y las casas en las que viven los estudiantes de fuera. Si te paseas tranquilamente por la plaza puedes ver las mesas de piedra ocupadas por jugadores improvisados de ajedrez, que van creando expectación a su alrededor; o también ves los espectáculos que montan dentro de la gran fuente (cuando está vacía); te encuentras a los famosos paseadores de perros o skaters que practican por el asfalto.
Por allí se cruzan calles de las más conocidas en el Village: West 4th Street, Macdougal o Thompson. Simplemente dejaos caer por alguno de los cafes de Macdougal... Los más conocidos: Cafe Figaro o Cafe Reggio... Para mi, ninguno de los dos! Me quedo con el Esperanto Café y los miles de Chais que me tomaba, sentada en el sofá que hay al lado del gran ventanal mientras ves a la gente pasar... Es alrededor de Macdougal y Bleecker donde encontraréis pubs con música en directo impresionantes, que son un must una tarde-noche. Mi favorito era: "Cafe Wha?" Solía haber un grupo muy bueno "Cafe Wha Band", pero ahora tocan en otro pub cercano los jueves: The Village Underground (West 3rd Street, 130). Seguramente habrá que reservar para los jueves. No conozco el nuevo local, pero si la banda es la misma valdrá la pena! Hay que sentarse cerca de ellos porque son un verdadero espectáculo... Sobretodo Jason Murden! ; )
Aunque si eres fan del jazz, quizá quieras pasarte por el mítico Blue Note, en frente de The Village Underground.
También Bleecker es famosa por alguna que otra pastelería una vez pasas la 6ª Avenida, aparte de la Magnolia. Si eres fan de la música, aquí encontrarás un par de tiendas donde mirar guitarras e instrumentos varios, además de algunos locales donde también tocan música en directo. En Bleecker con la 6ª Avenida te sentirás como en una película, ya que la cancha de basket que hay es una de las más famosas que hayas visto!
No menos importante, aunque totalmente diferente y alternativa es la parte este del Village: el ecléctico East Village. Tengo que reconocer que sólo lo conocí por las noches, aunque Tompkins Square fue alguna opción de paseo algun día. Para mi, la calle que mejor define este barrio es St Mark's Place. Si bajas en la línea verde, Astor Place, la calle empieza allí. Cuando anochece, el barrio se llena de vida, de bares, restaurantes, locales donde tatuarse o agujerearse el cuerpo, tiendas donde venden mil cosas alternativas...
Entre la 2ª Avenida y Avenida B y entre las calles 11 y 5 se encuentran muchos restaurantes y bares, aparte de locales underground para escuchar música. No olvidéis nunca vuestro DNI, porque os lo pedirán en cualquier sitio en el que sirvan alcohol, por muy mayores que parezcáis, no os arriesguéis...
Si cenáis por aquí, siempre os podéis acercar al Lower East Side. Esta lleno de bares chulísimos y más alternativos donde tomarse una copa y pegarse unos bailoteos. El barrio parece muy destartalado, pero puede sorprender mucho. Yo acabé muchas noches por allí... si no era por algun concierto, era por algun bar underground... eso si. Si buscas pijerío, rollo Meatpacking District, evita el Lower East Side.

16 de abril de 2010

3.- NYC: 5th Avenue

La avenida más famosa del mundo cruza la isla de Manhattan desde Harlem al Village. Sus 7 km de distancia te permiten visitar prácticamente todas las zonas más famosas de la Gran Manzana.

Para no perderse parte del encanto de Upper East Side, se puede empezar el día visitando el Guggenheim, que está a la altura de la calle 89, justo en plena Milla de los museos (así se la llama a la 5ª avenida a lo largo de los numerosos museos que hay cerca de Central Park). El Upper East Side es el barrio más caro de Manhattan. A lo largo de Madison, paralela a la 5ª, se encuentran las boutiques más caras. Vale la pena ir callejeando por la zona mientras vais bajando, visitar la Frick Collection y dar una vuelta por las calles de los alrededores. En primavera, con los árboles en flor, es un barrio lleno de color junto a las mansiones sobrias y blancas. Si tampoco se ha visitado el MET puede ser un buen momento... Hay que tener en cuenta que dependiendo de las visitas que se realicen, esta ruta se puede realizar en un par de días.
Al llegar a la altura del Apple Store, llegamos a la parte más comercial y conocida de la avenida. Encontrais a prácticamente cada paso tiendas, edificios, lugares emblemáticos y calles en las que desviarse un momento. Yo pondré por orden de norte a sur, los imperdibles:
1.- FAO Swartz frente al famoso Hotel Plaza.
2.- Escaparate de Tiffany's con la 57
3.- La Trump Tower (entrad a verla por dentro)
4.- La Disney Store
5.- La tienda Takashimaya también es muy original por dentro
6.- MoMa. Hay que girar hacia el oeste en la 53. El museo es muy chulo y moderno.
7.-NBA Store, para los amantes del basquet
8.- Escaparate de Cartier con la 52
9.- St Paul's Cathedral con la 51 y el Atlas que soporta el mundo frente a la fachada de la catedral.
10.- Rockefeller Plaza, la estatua de Prometeo y el edificio Rockefeller, a la terraza del cual se puede subir para ver las magníficas vistas.
11.- American Girl Place, la tienda de muñecas más asombrosa del mundo.
12.-El Radio City Music Hall en la 47.
13.- A partir de estas calles la 5ª avenida empieza a perder parte de su glamour de escaparates caros y empiezan a aparecer tiendas de souvenirs, fast food restaurants, etc... Es entre la 45 y la 42 que deberíais girar hacia el oeste y llegar al cruce de Broadway con la 7ª avenida... Allí os encontraréis con una de las plazas más impactantes que he visto por la noche: Times Square. Sobretodo, no os la perdáis de noche!!! Entrad en el Toys'R Us. Si es tarde, sobre las 6 o las 7 de la tarde subid al The View Lounge, en el Hotel Marriott de Times Square (a la altura de la 47). Es un bar giratorio y tiene una vistas espectaculares. Si vais a cenar hay que ir arreglado, si vais a tomar algo, no miran tanto la vestimenta. A partir de las 9pm no admiten niños en el Lounge y los precios de las bebidas se duplican!
14.-La 5ª Avenida a la altura de la calle 42 es una de mis partes favoritas. Esta la NY Public Library, eternamente recordada por los Cazafantasmas. Pero, para mi, lo mejor de todo es el pequeño parque que se encuentra detrás de la biblioteca: Bryant Park. Mi parque favorito en NYC. Por cierto, si queréis internet gratis, en la NYPublic Library os podeis apuntar en una lista y tenéis 30 min gratuitos de conexión online. Desde la esquina con la 42 si miráis al este, hay una foto muy chula del Chrysler Building...
15.- Así que si ya habéis visto la parte oeste, hay que tomar la 42 hacia la parte este hasta llegar a Grand Central Terminal, antigua estación central de trenes de NYC, que ahora sólo alberga líneas locales, pero su hall y su subterraneo mantienen ese encanto que sólo sabe guardar esta estación. Cerca también esta el Chrysler, que podéis entrar a ver su puerta artdecó (Av. Lexington).
16.- La calle 34 entre 5ª y 6ª avenida con Herald Square, también es un buen lugar para ir de compras de ropa. Hacia el este encontraréis Macy's. Y en la 32 con la 7ª el Madison Square Garden.
17.- Entre la 34 y la 33 encontramos el mítico Empire State Building. Mejor que saquéis las entradas por internet y así os ahorraréis una cola. También os recomiendo que os miréis como esta el tiempo. Si hay mucha calima no veréis nada.
18.- Ya, con la calle 22, en el cruce de Broadway con la 5ª encontraréis el Flatiron Building, un edificio de lo más original y famoso. También veréis el Madison Sq Park.
19.- A partir de aquí, es más interesante desviarse por Broadway. Podéis desviaros para ver Gramercy Park (en la 20 con Lexington), que es un parque privado al que tienen acceso sólo los vecinos. Al final llegáis a Union Square, a la altura de la calle 14 con Broadway. Me encanta esta plaza! A veces hacen mercadillos de comida y encuentro que tiene un encanto especial... Se nota que llegamos al Village y los edificios dejan de ser tan altos.

15 de abril de 2010

2.- NYC: Financial District


Pasamos de naturaleza viva a naturaleza urbana... el financial district esconde miles de sitios por los que perderse. Esta ruta también es una de mis favoritas. Hay varias cosas que se pueden hacer durante todo un día por esta zona:


1.- Visitar la Estatua de la Libertad.


Hay dos modos de verla. La 1ª es comprando un ticket en Battery Park, hacer la cola y la excursión a Ellis Island y a la Estatua de la Libertad. La 2ª es cogiendo el ferry a Staten Island, que es gratuito y que pasa por delante de la Estatua. A pesar de haber vivido allí, yo nunca elegí la primera opción. Así que no puedo opinar. Lo bueno del ferry a Staten Island es que sale uno cada media hora (de madrugada cada hora) y funciona las 24h del día. Tiene su encanto cogerlo por la noche, ya que se ve el skyline iluminado al igual que la estatua.


2.- Pasear por el Financial District a la hora de comer.


Es la mejor hora, pues salen todos los trajeados a comer perritos calientes a la calle y es cuando más ambiente se ve. Hay que pasearse por Broadway desde Battery park, hacerse la foto con el toro de Wall Street, seguir Broadway y llegar hasta la Trinity Church, desde allí llegáis a Wall Street y a la Bolsa y la Reserva Federal. Después de pasearos entre los altísimos edificios que tapan la sombra de las estrechas calles, podéis seguir subiendo Broadway hasta el World Trade Center Site. En el que realmente poco hay que ver, aunque podéis dar una vuelta alrededor y visitar la zona. Luego podéis entrar en los CC Century 21st, el gran outlet con diferencia. Aunque algo caótico, podéis encontrar verdaderas gangas de ropa... Eso sí, hay que tener espíritu aventurero y algo de paciencia.


3.- Visitar e ir de compras por el South Street Seaport.


Desde aquí podéis coger Fulton St y llegar hasta el final hasta el South Street Seaport. En este muelle 17 han construido un centro comercial pequeñito, donde hacen pequeños conciertos en verano, venden típicos souvenirs americanos y se puede comer barato, barato en la planta de arriba, con buenas vistas al puente de Brooklyn. Es aquí donde por las mañanas se vende el pescado y es el antiguo puerto de NYC. Encontraréis un par de barcos antiguos amarrados.


4.- Llegar al City Hall, coger el metro, bajar en Brooklyn Heights, pasear por las calles de townhouses de este tranquilo y bonito barrio, llegar al Brooklyn Heights Promenade para ver el impresionante skyline de Manhattan y volver hacia la isla cruzando por el puente de Brooklyn.
Mejor hacer la ruta de vuelta, ya que así tendréis las vistas bonitas de cara.

21 de diciembre de 2009

1.- NYC: Central Park


Hay mil cosas que ver en Central Park, así que he hecho una ruta, que es la que solía realizar cuando venía alguien a visitarme... De todos modos, siempre recomiendo que se visite en fin de semana, sobretodo entre abril y septiembre, ya que el parque se ve en su mayor esplendor: la gente juega a beisbol en el Great Lawn, las familias hacen picnics en el césped, los runners corren alrededor del reservoir, hacen muchos espectaculos en las varias explanadas...
Para mi, la mejor zona es la sur hasta el Reservoir. Es posible pasarse un día entero visitando el parque, porque dentro de la ruta puede entrar el MET; personalmente uno de los mejores museos de NYC...
Entrar por la entrada de la 5ª avenida, donde se puede hacer una breve parada a la tienda de juguetes FAO Swartz, frente a la entrada del parque, cuya puerta esta custodiada por un gran oso.
Pasear alrededor de The Pond, desde donde hay sitios que se ve el Hotel Plaza.
Si es invierno, estará el Wolman Rink (pista de hielo), que ha salido en innumerables películas.
Al seguir por el camino hasta The Dairy, a la derecha dejaréis el zoo. The Dairy es una especie de casita victoriana de madera, donde se venden souvenirs del parque y podéis conseguir mapas de éste. Cierra los lunes. Abre de 10 a 17. Al lado del Dairy hay The Carousel, un carrousel de madera y que cuesta 2$ el viaje.
Volvemos al camino por el que llegamos a The Dairy y tras cruzar una de las travesías del parque, llegamos a The Mall, un paseo literario y famoso. Está llena de esculturas literarias y cubierto por altos árboles. Siempre está el mismo saxofonista, que recuerdo con mucho cariño al pasear por allí.
Al final de The Mall llegamos a Bethesda Terrace y Bethesda Fountain. Desde allí hay una bonita foto del lago, donde se puede montar en bote.
Desde aquí nos desviamos un momento a la izquierda para visitar Strawberry Fields, un pequeño jardín con un mosaico, en honor a John Lennon, que fue asesinado en el Dakota Building, justo al lado de los jardines.
Volvemos a cruzar el parque hacia el Conservatory Water, rodeando The Lake. Allí encontraréis unas esculturas en honor a Hans Christian Andersen. La más famosa: Alicia en el Pais de las Maravillas.
Seguimos recto hasta llegar al Metropolitan Museum of Art.

Desde aquí hay dos posibles caminos a seguir, dependiendo de la hora y del hambre que se tenga, ya que siempre que hacía esta ruta pasaba a comer o a merendar por Café Lalo.

La 1ª ruta es visitar primero el MET, aunque esta visita no permitiría ver la puesta de sol desde la terraza del museo... Sea como sea hay muchas cosas para ver:

The Turtle Pond, Belvedere Castle, Shakespeare Garden, Delacorte Theatre, Swedish Cottage y The Great Lawn.

En Delacorte Theater se realizan obras de Shakespeare gratuitas en verano, aunque las colas para conseguir entrada son espectaculares.
Desde Belvedere Castle encontramos de las mejores vistas desde el parque.
También tenéis la opción de hacer un picnic en The Great Lawn.
Sea cuando sea que visitéis el MET, hay muchas cosas por ver y podéis pasaros dos días allí... priorizad aquellas salas que més os gusten: la parte egipcia y la romana son muy buenas. Por cierto, la entrada es gratis, aunque pongan precio. Se trata de un precio recomendado de 12 $, pero yo siempre pago 1$ por dar algo y ya puedes entrar. Que no os dé vergüenza!
La terraza del MET abre de finales de abril a finales de octubre: de 10 a 16:30 de martes a jueves, y hasta las 20:30.
Como guinda del pastel y nunca mejor dicho, hay que hacer un parón para comer, merendar o cenar en el Cafe Lalo, del que ya hablé en el primer capítulo.

25 de noviembre de 2009

1.- New York, I love you

Si alguien me preguntara cual es mi ciudad favorita, sin duda respondería Nueva York por muchos motivos. Creo que tiene tanto que ofrecer que cada uno la puede vivir a su manera. Mis maneras de vivirla han sido varias. Definitivamente no me quedo con la más turística de 5 días y 6 noches, pero es lo más evidente, que la primera vez que se visite la gran manzana, se vean los grandes mitos de la ciudad.
Así que mi propuesta va a ser una mezcla con los típicos recorridos, pero añadiendo aquellos sitios que para mi tuvieron un gran encanto mientras viví allí.

Cosas prácticas, consejos y detalles antes del viaje...

En cuanto a fechas: personalmente me encanta la ciudad entre primavera y verano. La mejor época: finales de junio o septiembre. Hace buen tiempo sin llegar al bochorno insoportable y ya se realizan todas las actividades veraniegas que tanto te permiten disfrutar de Manhattan.

En cuanto a vuelos: no hace falta decir que cuanto antes compres el billete más económico te va a salir... Si ves algo entre 400 y 500 euros, cómpralo immediatamente. Es prácticamente imposible conseguir algo más barato. A ser posible, evita el aeropuerto de Newark. Está en New Jersey y se tarda bastante más en llegar a la isla. Mejor JFK, que incluso el metro te une con Manhattan. Para pasar la aduana son algo estrictos. Please, no hagáis fotos en la aduana, el pasaporte en regla y electrónico, cumplimentad la nueva solicitud de entrada a través de internet (https://esta.cbp.dhs.gov/esta/esta.html?_flowExecutionKey=_cBFD885AB-C14E-2BF9-EDF6-2EA14456732D_k3C34517A-80E7-D509-F4EF-FA38902F6400) y llevad dólares desde España.

En cuanto a alojamiento: la verdad es que hay todo tipo de alojamiento en NY. Allí funciona por letras y no por estrellas, pero lo recomendable, sino vas en plan hostel es coger un mínimo de C ó C superior. Las habitaciones de hotel suelen ser muy pequeñas y a veces no te caben ni las maletas... Si alguien quisiera una recomendación, se puede poner en contacto conmigo, aunque la oferta es enorme.

Otras cosas útiles que se me ocurren: creo que cada vez es más generalizado el hecho de que no se necesite el inglés en NYC, ya que el número de hispanos crece cada año y en cualquier establecimiento siempre hay personal de habla hispana. Si salís de fiesta, llevad siempre el pasaporte. En cualquier pub o discoteca nocturna os lo van a pedir por el tema de las bebidas alcohólicas a menores. Acostumbraos a fumar en la calle (la parte buena es que no hueles a tabaco cuando llegas a casa y que conoces a mucha gente en la puerta del local). Si vais a cenar a sitios conocidos, reservad por teléfono. Se crean unas colas impresionantes según en que restaurantes de moda. En cuestión de discotecas, la mayoría y más fashion van por listas vip. Es complicado que dejen entrar a los guiris a no ser que tengas amigos allí. Yo sigo recibiendo invitaciones semanales, así que puedo reenviarlas para quien quiera. No hace falta parecer un guiri con mapa, cámara y cara de perdido. La gente es muy amable, pero también hay gente que os puede tomar el pelo. Es una ciudad grande y hay delincuencia como en todos los sitios. Intentad evitar por la noche aquellos rincones o parques por los que no pase ni un alma.
El metro funciona a todas horas, bien! Recordad llevar un par de adaptadores de corriente para poder cargar móviles, cámaras, portátiles o lo que sea. Llevad tarjeta de crédito (la de débito no funciona) y es posible que la necesiteis para alguna reserva.

En cuanto a compras:
  • Tecnología: Yo siempre compro todo el tema de fotografía, etc en 2 tiendas, de propietarios judíos y que tienen web, para comprobar precios desde aquí: B&Photovideo y J&R. Tened en cuenta que los precios publicados no tienen las tasas incluidas, que estan alrededor de un 8,5%. Si buscas teléfono o MP3, aprovecha y pásate por el Apple Store. La diferencia entre los Ipods de aquí y de allí es importante. Aunque evitad el de la 5ª avenida. En el Soho (Prince street) o en la calle 14, no hay tanta cola. Id con cuidado con los dvd, etc... el sistema americano es NTC mientras que el europeo es PAL. También tened en cuenta que la corriente eléctrica es distinta y hay aparatos que requerirán un adaptador de corriente en España, sinó no tendrán suficiente potencia para cargarse, como pasa con la Nintendo DS.

  • Ropa: Entre que el cambio dólar-euro nos favorece y que es ya de por si una ciudad barata, hay mil sitios donde comprar por mejor precio que en España... Estan los famosos outlets, como Century 21st (delante de la zona cero) o Macy's (en pleno midtown). También se encuenta Broadway, entre el Village y el Soho, donde encuentras muchas tiendas como Levi's, GStar o Calvin Klein o tiendas en las que venden varias marcas.

En cuanto a restaurantes:

Hay ofertas de todos los gustos, precios y paises. La verdad es que en NYC no te mueres de hambre. El mito de que se come mal, es efectivamente un mito. Si quieres comida basura, la vas a tener, como se encuentra aquí. Pero también encuentras muchos locales de comida rápida y sana.

Tened en cuenta el tema de las propinas, por favor. No se trata de algo voluntario. Allí los salarios base son muy bajos y el sector servicios recibe casi la mitad de su sueldo de las propinas. Dadlas siempre después de pagar la cuenta para aseguraros que se la quedaran los camareros y no el jefe. Hay que dar entre un 15% y un 20% de la cuenta. Se que en España no se acostumbra tanto, pero allí es practicamente una obligación y si no lo hacéis es posible que os lleguen a pedir explicaciones o os pregunten si os han servido mal. Conozco a gente a la que han llegado a perseguir por la calle, así que si no queréis pasar un mal trago... haceros a la idea de esos dólares de más.

En EUA se publica cada año la guía Zagat (http://www.zagat.com/newyork), que es como una guia Michelin a la americana. Encontraréis restaurante con la pegatina donde se recomienda el local por la guia. Los americanos la toman como referencia muchas veces a la hora de comer.

En muchos restaurantes las cenas suelen salir más caras que los almuerzos. Ah! Y tened en cuenta que si pedís vino, la cuenta llega facilmente a duplicarse!

Voy a recomendar aquellos a los que fui y que a me gustaron. Los precios que pongo son algo medio, pidiendo plato grande o primero a compartir y segundo...

Balthazar (Soho, Comida francesa). Los fines de semana, mejor reservad o tendréis que esperar un poco. Se acostumbra a hacer el brunch los sábados y domingos. Al lado hay una pastelería diminuta con un gran encanto. Echad un vistazo y es probable que acabéis comprando algo, aunque es posible que os claven un poco. Brunch y almuerzo entre 20 y 30 €. La cena entre 40 y 80 $. Podéis reservar por internet y tenéis los menús: http://www.balthazarny.com/

L'Express (Flatiron District, Comida francesa). Yo fui a cenar y no está mal para estar en Park Avenue. Poca luz, mesas de madera y poco espacio entre ellas. Entre 20 y 30 $. Cené bien: http://www.lexpressnyc.com/index.php

Pastis (Meatpacking District, Comida francesa). Yo aprovecharía a ir un día que salgáis de fiesta por el barrio, ya que hay muchos locales y es la zona de moda. Reservad en fin de semana para cenar!!. La hamburguesa que me comí estaba buenísima. La gente, de lo más fashion. Entre 20 y 40 $, dependiendo si vas a sandwiches o plato: http://www.pastisny.com/index.php

Lombardi's (Little Italy, Italiana). Si queréis probar las pizzas de la pizzeria más antigua de NYC, venid aquí. Las hay mejores, pues han vendido más historia que buena comida y han ido perdiendo con el tiempo. Pero el local no está mal y cuando yo vivía allí las pizzas eran bastante buenas. Lo recomendé a amigos y me dijeron que ha perdido un poquito. De todos modos, es más económica que los típicos italianos de Mulberry... Sobre unos 20 $. http://www.firstpizza.com/home.html

Tia Pol (10th Avenue -Chelsea-, Española). Es un bar de tapas con un éxito brutal entre los neoyorquinos. Hay que esperar bastante para cenar algunos días. Se come genial, por si echáis de menos unas tapitas españolas. No es caro, pero si que es diminuto.http://tiapol.com/index.html

Pipa (38st 19th street -Flatiron District-, Española). Lo que más me gustó de este restaurante de tapas españolas es el ambiente del restaurante. Se come español, pero para nada la decoración lo es. Me sentí muy a gusto y comí genial. Alrededor de 30 $.http://www.pipa-nyc.com/index.html

Yaffa Cafe (97 Saint Mark's Place, East Village, Internacional). Es uno de mis favoritos... por el barrio, por la decoración funky/frikie, por la comida, por el precio... Abren las 24 horas y es bastante conocido por NYC. Si buscas algo pijo o romántico abstente de venir. Alrededor de 20 $. http://www.yaffacafe.com/index.html

Cafe Lalo (201 West 83rd street, Upper West Side, Brunch y postres). Mi sitio favorito de NYC para tomarse un brunch un día que no sea fin de semana o desayunar uno de sus maravillosos postres con un buen café con leche. Vivía muy cerca y me pasé unas cuantas mañanas sentada en la barra de la ventana, mirando la gente pasar y escuchando música. Creo que es un must cuando se visita la parte norte de Central Park. Además, vivireis una de las escenas de "Tienes un email" allí mismo. Alrededor de 20 $ el brunch. http://www.cafelalo.com/

Peep (Prince st, Soho, Thai). Me quedó un buen sabor de boca en este tailandés de moderna decoración, donde los platos son impresionantes y tienen gran decoración. Alrededor de los 30$. http://www.peepsoho.net/home.html

Sylvia's (Harlem, Soul Food). La verdad es que hay que comer soul food almenos una vez en la vida. Este restaurante es el más conocido de NYC cuando hablas de comer en Harlem, aunque hay otros menos transitados y con una comida igual de buena. Se han hecho muy famosos gracias a las guias y forman parte de las rutas turísticas que van a Harlem. Alrededor de 15$.http://www.sylviasrestaurant.com/#

Grimaldi's (Dumbo, Pizza). Se dice que es una de las mejores pizzerias. Lo mejor: coger pizza para llevar e ir al parque que queda bajo el puente de Brooklyn para comérsela en uno de los bancos con unas vistas impresionantes del skyline. Sobre los 15 $ la pizza. http://www.grimaldis.com/2/Index.htm

He intentado encontrar si el Bed estaba abierto, ya que es un restaurante al que se puede ir en plan romántico y comes en una cama. Pero creo que ya está cerrado... Estaba por Chelsea y subías en ascensor a un 6º piso de un edificio de viviendas y allí te encontrabas el restaurante, algo caro, pero muy chulo.http://nymag.com/listings/restaurant/bed_new_york/

Katz's Deli (Houston st, Lower East Side, Deli/Jewish). Ideal para comer un kosher, un bocadillo de pastrami con un plato lleno de patatas fritas y rodeado de fotos de famosillos que han ido allí a comer. Es auténtico, con su embutido colgando por todas partes. El modo de pagar, peculiar, es al final, cuando sales. Hay que guardar el ticket que te dan. Muy barato! http://www.katzdeli.com/

Veselka (2nd Aven., East Village, Ucraniana). Esta especie de mezcla entre deli y restaurante de especialidad ucraniana tiene mucho encanto. Además, está en medio del meollo si se quiere salir de fiesta underground más tarde. Nosotros lo visitamos alguna noche de vuelta de fiesta, cuando el hambre aprieta a altas horas de la madrugada. Abierto las 24h. Entre 10 y 15 $. http://www.veselka.com/

Quieres un diner auténtico? Ve al Empire Diner. Cené allí una noche de fin de año una superhamburguesa con patatas fritas. Es auténtico americano y lo habrás visto en mil postales. Entre 15 y 20 $. Es tan retro!!! http://www.empire-diner.com/

Que decir de la comida japonesa en NYC? La verdad es que hay muchos restaurantes y en todos se come genial!!






9 de octubre de 2009

5.- Costa Rica: La buena estrella en Manuel Antonio

La mañana en Quepos se presentaba bastante aburrida. Queríamos encontrar un modo de llegar a Sierpe al día siguiente visitando previamente Manuel Antonio a primera hora. Además, debíamos entregar el coche este día en la agencia.

Nos pusimos manos a la obra. Nos despertamos para tomar un desayuno bastante pésimo, que entraba dentro del precio del hostel. Lo único que valió la pena fue la Morphos que estuvo revoloteando a nuestro alrededor durante un rato.

Luego empezamos a informarnos de posibles vias para llegar a Sierpe, que no fuera a las 7 de la mañana. La única opción posible, que no fuera una combinación de autobuses bastante peligrosa o un shuttle privado por 25 dólares, que sólo tardaba una hora, era pagar 130 dólares por un taxi privado, que se comprometía a salir sobre las 11 de la mañana, para que nos diera tiempo a visitar el parque.

Ester y yo fuimos a hablar con el chico de la agencia de Thrifty para ver a que hora podíamos dejar el coche y cual fue nuestra sorpresa que habíamos calculado mal los días y debíamos entregarlo al día siguiente. Le explicamos la situación, de que el parque estaba cerrado, que queríamos visitarlo, pero que debíamos estar en Sierpe como muy tarde a las 15:00 h del día siguiente para pillar la barca que nos llevaba a Bahía Drake. El chico, muy amable, nos dijo que la única opción de llegar a Sierpe saliendo más tarde de las 8 de Quepos era un taxi privado por 130 dólares, lo que también nos dijeron en una agencia de viajes. Se ve que se está construyendo la carretera hasta Palmar y hay un tramo que está muy complicado y no hay transporte público. Los taxistas se aprovechan de la situación y piden, por un trayecto de una a dos horas, dependiendo de los cortes de carretera por obras, unos 130 dólares. El agente nos dijo que tenía un amigo que nos podía recoger sobre las 11 de la mañana en la misma agencia de Thrifty. Ester y yo nos miramos, no sabíamos cuando volveríamos a Costa Rica, así que de perdidos a río y decidimos negociar 120 dólares por un taxi privado para poder visitar Manuel Antonio a la mañana siguiente. Ya nos apretaríamos los cinturones!

Cogimos el coche y nos marchamos hacia las playas públicas de Manuel Antonio. Almenos pasaríamos un rato en una playa agradable. Además hacía un sol de justicia. El camino de subida a Manuel Antonio era toda una odisea de hoteles y restaurantes al estilo Benidorm costarriqueño. Después de subir durante un ratito por una estrecha carretera llena de curvas y bicicletas, empezamos a bajar una empinada cuesta, también llena de curvas, hasta que empezamos a ver las palmeras, gran indicación de playa cercana. Había algunos coches por allí y surferos por la playa. En medio de nuestro camino se cruzó un chico, que nos hizo parar el coche "Van ustedes al parque?" nos preguntó. Nosotras pusimos cara de "ya, ya sabemos que está cerrado...". Le miramos esperando que quería. "Bueno, si van ustedes al parque pueden aparcar aquí". Ester y yo nos miramos con incredulidad. "Cómo? Está abierto el parque?" preguntamos. "Si, hoy es el día nacional de los parques". Ester me miró y me dijo "lleva acreditación???", las dos vimos claramente que el chico llevaba el carnet del parque colgado al cuello. "El día nacional de los parques???". "Sí, sí, lo decidieron hace unos días, además hoy es gratuito". Creo que nos faltó poco para salir del coche y abrazar a aquel muchacho. Que nos pidió unos 3 dólares por cuidarnos el coche todo el día y se los dimos con mucho gusto. Buscamos corriendo una cabina, entre abrazos y risas. Nos costó contactar con el chico de Thrifty, que al final respondió al teléfono y fue muy amable. Entendió que anuláramos el taxi privado y se ofreció a ir a buscar a Bego al día siguiente, si le dejábamos las llaves y el GPS en recepción del hostel. Luego llamamos al hostel para que nos reservara el shuttle de 25 dólares a Sierpe. Y por último, llamamos a Miguel, de Bahía Drake, para confirmarle que llegaríamos en la barca de las 12 y no en la de las 15.

Nos fuimos hacia el parque más contentas que un ocho. Tuvimos la buena estrella del viaje. La verdad es que hubo ciertas cosas que me decepcionaron bastante: encontrar casetas de lavabo por el camino, duchas de agua dulce, el poco respeto que los visitantes tienen por los animales, las pocas indicaciones dentro del parque y el poco cuidado de algunos caminos... No con esto quiero desmerecer lo bonito que es, pero hay muchas cosas que hacen que este parque no sea lo más bonito que vi en todo el viaje. Las playas si, son preciosas y dignas de postal. Los animales estan tan acostumbrados a los humanos que se pasean a sus anchas y parece que algunos capuchinos incluso posan delante de los turistas maleducados que hacen caso omiso a los carteles donde pone "no flash". No hace falta coger un guía a no ser que se esté muy desesperado por encontrar alguna especie difícil de divisar. Es facilísimo encontrar perezosos, capuchinos, iguanas, salamandras, congos, alguna serpiente e incluso algun caimán. Sólo hay que esperar a que un tumulto de guiris empiece a chillar a un nivel comparable al de los congos y entonces uno se acerca a ver que especie está rodeada por el grupo de turistas en cuestión. Seguro que hay algun perezoso o algun capuchino sin ningún temor a ser fotografiado.
Yo tuve suerte en el parque y, como apuramos hasta el cierre, perdí a Ester un momento, pero encontré a un guía del parque que nos dijo a mi y a un par de visitantes más si queríamos ver un caimán, unos murciélagos y un nido de abejas asesinas, que moraban en una palmera lo suficientemente alta como para no ser peligrosas.
La salida del parque se puede realizar por dos lados. Nosotras entramos por uno y salimos por otro... aunque quizá Ester hubiera deseado lo contrario...
Nosotras llegamos a una salida en la que hay que cruzar un pequeño riachuelo que se forma con las olas del mar. Allí esperan algunos barqueros, que se aprovechan de la situación y te sacan unos colones por cruzarte sin mojarte los pies. Yo, al ver que las guiris que cruzaban frente a nosotras lo hacían sin problema alguno, decidí cruzar con pantalones en mano y agua por la cintura. Ester se sacó los pantalones para no mojarlos y cruzó unos minutos más tarde... lo suficientemente tarde como para haberle dado tregua a la marea... De repente, veo como Ester se adentra en el riachuelo y éste empieza a cubrirla y cubrirla, hasta que sólo le asoma la cabeza y la mochila flota tras ella... Empezó a bracear hasta llegar a mi orilla completamente empapada y con cara de incrédulas. De repente, balbucea "Los pantalones". Mira hacia atrás y nada flota en el riachuelo. Le digo que no pasa nada, que llevo el pareo seco. "No, Anna. Es que dentro llevaba las llaves del coche y la llave del hotel". Creo que mi cara se quedó a cuadros y ella estaba tan desesperada que me dejó la mochila y se adentró en el riachuelo para buscar unas bermudas prácticamente imposibles de encontrar. Uno de los barqueros nos dijo que allí había dos corrientes y que iba a ser complicado, pero allí estaba Ester sin dejar de intentarlo. Yo ya me imaginaba a Bego allí sola toda la noche, pero tampoco me preocupaba tanto, porque la agencia de alquiler estaba cerca y sólo teníamos que llamar para que vinieran a buscarlo. De repente, Ester se sumerge y sale con los pantalones en la mano, mete la mano en el bolsillo y saca todas las llaves. Salió del agua emocionada y me entregó las llaves. Todo quedó en un susto, pero vaya susto!

Necesitábamos beber algo y Ester estaba dispuesta a ir con el pareo a tomar algo, así que paramos en El Avión. Un bar-restaurante, con unas vistas impresionantes, y cuyo gran reclamo es un avión antiguo que los dueños del bar compraron y trajeron a piezas de Estados Unidos, montándolo en aquel lugar con vistas privilegiadas de Manuel Antonio. Y allí nos sentamos nosotras, con el parque frente a nosotras y con unos cócteles deliciosos y unos nachos. Desde allí vimos la gran tormenta y esperamos a que arreciara un poco. Luego bajamos al hotel a cambiarnos y decidimos subir de nuevo a El Avión. Habíamos quedado con los del hostel que les dejaríamos las llaves del hostel y los del coche antes de las 10 de la noche porque cerraban recepción. Esta vez entramos dentro del avión para tomar una cerveza. Era bastante auténtico estar allí tomando algo y escuchando música. Entraron un grupo de americanos para pedir cerveza y un par de ellos se quedaron de pie a nuestro lado y empezaron a hacernos preguntas. Así empezó una noche muy divertida, rodeadas de americanos surferos, que habían ido a pasar sus vacaciones a las playas de Manuel Antonio a practicar surf. Acabamos algo contentas con tanta Imperial. Decidimos que yo llevaría el coche, así que controlé un poco la situación. Eso no evitó que acabara bailando salsa con un par de ellos, que luego nos fuéramos a otro local a tomar la última y que rechazáramos su oferta de jugar al poker en su hotel. Ya fue suficiente que no entregáramos las llaves del hostel y del coche. Ojalá la mañana siguiente el recepcionista abriera puntual para poder entregarlas. Así ocurrió nuestra segunda fiesta en Costa Rica y siempre recordaremos a Steve, Micky y compañía!

2 de octubre de 2009

4.- Costa Rica: Montezuma, paraiso surfero

Creo que fuimos las primeras en levantarnos aquella mañana, pues estrenamos el café de la cafetera. Ro ya estaba en pie en recepción. Estuvimos haciendo un par de bromas con él que acabaron en una foto muy divertida. Nos dijo que teníamos un par de horas de camino hasta Puntarenas, así que debíamos salir puntuales. Hicimos el checkout y emprendimos el viaje con Tica al mando, guiándonos por una carretera que no sabíamos encontrar en el mapa de la Lonely.


Tardamos menos de lo esperado en llegar a Puntarenas y aún suerte porque ya había bastante cola para coger el ferry hacia nuestro próximo destino. No habíamos caido en que los viernes, los ticos siguen las mismas tradiciones que los españoles: largas carabanas hacia los lugares de segunda residencia. Así que nos colocamos en la cola y mientras yo esperaba en el coche, Ester fue a hacer cola para comprar ticket, que de nada sirvió, porque había que esperar a que pasara un sr. dándonos unos papeles dependiendo del tipo de vehículo que llevábamos.



Ya, con ticket en mano, poco a poco, la cola de coches se fue metiendo en aquel ferry enorme. Lo malo es que esta vez fueron puntuales en la salida y tuvimos que esperar más de una hora dentro del ferry hasta que éste salió, lleno de ticos por todas partes. El trayecto duró una horita y luego tardamos un rato largo en volver a salir del barco. Las vistas no estan mal, pero tampoco son nada del otro mundo...



Y allí estábamos nosotras, en Paquera y dispuestas a llegar a Montezuma cuanto antes, pues no sabíamos donde dormir ni nada. El gran problema de Paquera es que la carretera es mala y estrecha y no se puede adelantar con facilidad. Mi desesperación iba en aumento, viendo el sol precioso que hacía y nosotras atascadas en una carabana de camiones y coches todoterreno. Poco a poco unos iban adelantando a otros o desviándose a otros pueblos, mientras al mismo tiempo sorteábamos unos boquetes enormes en mitad del camino.



Por fin llegamos a Montezuma... buscando CasaColores, creo que nos pasamos de largo y llegamos casi a pie de playa. Allí, vimos un hotel que alguien nos había recomendado por uno de los camareros: el Sano Banano. Ester fue a pedir presupuesto y al principio se tiraron un poco de la moto, aunque al ver que ella se iba, le hicieron una oferta mejor. La verdad es que al ser temporada baja, te puedes aprovechar un poquito, porque este hotel valía 100 y pico euros en temporada alta.



Me encantó el pasillo hasta nuestra habitación, me encantó la habitación y sus colores y el trato de la gente de allí. Nos dejaron ponernos el bañador en otra cámara, ya que la nuestra la estaban arreglando. Necesitábamos urgentemente un bañito en la playa y allí que nos fuimos. Nuestro primer contacto con el océano Pacífico...



No esperaba que fuera como lo que vi, la verdad. Las playas de Costa Rica no son como las que habíamos visto en Tailandia. Son playas más bien surferas, llenas de ramas y cocos flotando y en las que darse un chapuzón puede ser algo arriesgado. Y allí estábamos, con un sol que nos estaba acribillando, frente a unas olas de metro y medio... y allí me di el primer bañito del viaje, sorteando cocos y ramas enormes. Pero me sentó de muerte!



Estuvimos un rato allí tomando el sol, habituándonos al Pacífico. Luego nos dirigimos al hotel para ver como estaba nuestra habitación. En el hotel nos habían dicho que podíamos dirigirnos al hotel de lujo que tenían: Ylang Ylang y que teníamos happy hour de cócteles por ser del mismo propietario. Nos dirigimos allí para ver que pinta tenía, pero la verdad es que era bastante pijillo y nos quedamos en la playa, tomando el sol, intentando bañarnos y viendo a nuestros primeros surferos.

Luego nos fuimos al Orgánico a pegar un mordisquito, que estábamos hambrientas. Buen restaurante, con buena comida y batidos. Allí empezamos a sospechar que es mucho mejor pagar con colones que con dólares tanto en restaurantes como en bares... Volvimos a la playita a dormir una siesta y nos sorprendió que la marea había subido bastante en cuestión de una horita que estuvimos fuera. En la arena se estaba genial, después de haber comido. Aunque una inesperada ola nos sorprendió y nuestras bolsas, pareos y chanclas salieron flotando en todas las direcciones. Vaya, que pecamos de pardillas y la marea nos pilló de lleno. Tuvimos que volver al hotel a secar hasta los billetes de dólar. Estuvimos largo rato sacando arena mojada de las mochilas!!

Después de la duchita, nos fuimos a cenar al Chico's Bar, centro neurálgico de la fiesta Montezumera. Por la tarde tampoco está muy lleno. Nos tomamos una imperial y escribimos nuestro abandonado diario. Y luego, partidita de billar! Dios, no entiendo como siempre me animo a jugar si no tengo ni idea. Pagamos para media hora y nos dió para poco. Al final de la partida vino una pareja de ticos, uno muy mayor y el otro joven. Empezaron a recomendarnos como tirar, pero cuando una es una negada, es una negada. El joven, Bismar, parecía muy interesado en seguir enseñándonos largo rato, pero debíamos ir a cenar y le dijimos que luego volveríamos para bailar y tomar algo. Dimos una vuelta ojeando los posibles restaurantes y pasamos por delante del Colores. Tenía una ubicación excelente y el ambiente era ideal, pequeño e íntimo. Este restaurante estaba regentado por italianos. La verdad que la carta tenía muy buena pinta, pero mis camarones con salsa de coco, por no decir salsa de coco con camarones, no fueron la mejor elección. Es un sitio pequeño, pero en temporada baja, es posible que te den mesa si esperas sólo 5 minutos. Y después de la cena, Chico's Bar de nuevo. Estaba bastante más lleno que por la tarde. Nos pedimos un cóctel de fresa y casi se me salen los camarones por las orejas cuando vimos el copón de medio litro que nos dieron!
Allí nos sentamos, al lado de unas copas casi más grandes que nosotras, de cara a la pista de baile, donde algunas parejas se movían a ritmo caribeño con las caderas. Estos ticos bailan muy bien, la verdad. Y allí estaba Bismar, que nos sorprendió bailando con su pareja y con gran ritmo. Al vernos se acercó y poco a poco nos fue presentando a su gente y acabé sudando la camiseta, bailando con él, mientras Ester bailaba con su amigo. Buf! Creo que en mi vida es sudado tanto, pero era imposible dejar de bailar. Allí estuvimos hasta que acabó la fiesta y nos acompañaron al hotel.
Al día siguiente nos escapamos a ver la playa de Santa Teresa y Mal Pais. Aquellos que amen el surf, este es su paraiso... bares surferos, restaurantes surferos, tiendas surferas... en fin, que si no tienes una tabla de surf allí, pintas poco.
Después nos acercamos a Montezuma para hacer el check out, recoger la ropa de la lavandería... Y volvimos a rehacer el camino hacia Paquera. Nos íbamos a Manuel Antonio y debíamos pillar el ferry de las 3 de la tarde. Ya comeríamos por el camino.

Lo malo es que no caímos que era domingo y todos los ticos volvían hacia sus casas después de pasar un lindo fin de semana en la playa. Vaya sorpresa! Nos encontramos una cola de 2 km con la que ya vimos que perdíamos el ferry de las 3 y tuvimos que esperar al ferry de las 5, con un sol de justicia que nos abrasaba, unos monos congo chillando cerca de la carretera y unos ticos que se habían emperrado en que toda la cola escuchara canciones melódicas a todo volumen. Como decir que fueron 2 horas de lo más duras, además, queríamos llegar a Quepos para visitar el parque de Manuel Antonio el lunes a primera hora. Por lo que íbamos a romper la norma de no conducir por la noche. Vamos, que ese día parecía que nada iba a salir bien, sobretodo cuando Ester me preguntó "Anna, mañana es lunes?". Si, porqué?
"Bueno, porque aquí pone que los lunes cierran los parques nacionales...". Las dos nos miramos con cara de pena. Realmente no era nuestro día. Acabábamos de descubrir que íbamos a pasar un día entero en un pueblo cuyo único encanto estaba cerrado... Empecé a ojearme la guía y realmente poco había por hacer... excepto ir a la playa pública que había al lado del parque nacional. Qué le íbamos a hacer. Me planteé proponerle a Ester dar media vuelta y pasar una noche más en Montezuma, pero desistí. No todo puede salir bien en los viajes sin programar.

Finalmente embarcábamos en el ferry hacia Puntarenas, vimos la puesta de sol desde allí, hicimos el loco un poco y a la hora ya estábamos llegando a puerto y, ya de noche, nos encáminabamos a Quepos. Fueron 2 horas y pico muy duras para mi, porque la noche era muy oscura y había tramos en los que mis ojos estaban cansados y no veían bien las luces, pero quería llegar, realmente quería hacer noche en Quepos. Nos paró incluso la policía a las afueras de Jacó y nos desmoralizó diciendo que aún nos faltaban horas para llegar. Tica no nos marcaba lo mismo y decía que faltaba menos de una hora a nuestro ritmo. La parada de la policía fue totalmente rutinaria.
Finalmente llegamos a Quepos y nos fuimos al que fue uno de los peores alojamientos que tuvimos en todo el viaje: Wide Mouth Frog. Vale que llegamos a última hora y sólo quedaba una habitación al lado del lavabo de los tíos, pero el olor a sudor de los pasillos porque todo el mundo colgaba la ropa allí no era muy agradable... Realmente, estábamos tan agotadas que nos dio igual todo. Apenas nos dirigíamos la palabra. Tras dejar las cosas, nos fuimos a cenar al primer rte. que encontramos y volvimos a dormir. Mejor que el día acabara cuanto antes...